UNIDAD 6: PROCESO Y CONSTITUCIÓN DEL ESTADO PLURINACIONAL DE
BOLIVIA.
Tema 1: La
derrota del Neoliberalismo:
Efectos de La Guerra del Agua, del Gas,
Jornadas de “Octubre Negro”.
1.
Consideraciones iniciales
A la llegada del nuevo siglo Bolivia había entrado en una profunda crisis estructural de su
sistema político, social y económico, el
sistema neoliberal que estaba vigente por más de 20 años no pudo resolver los
problemas más estructurales del país, la crisis económica, el desempleo, la
desigualdad, la corrupción, el contrabando, el narcotráfico, la exclusión y la marginación
de los sectores más empobrecidos eran la
característica más importante de Bolivia
a inicios del siglo XXI. Todos estos problemas fueron el “caldo de cultivo” para el surgimiento de líderes y el protagonismo de sectores como los pueblos indígena originarios, la clase
proletaria, lo llamados interculturales,
los afro livianos y otros que
“prepararían el terreno” para la caída
del neoliberalismo y el surgimiento de un nuevo sistema político, económico y
social que hoy en Bolivia y en varios
países de América Latina se conoce con el nombre de Socialismo del Siglo XXI.
Para hacer un
análisis adecuado de las temáticas a
tratarse en este acápite es necesario definir algunos conceptos inherentes al mismo
como:
2.
¿Qué es el neoliberalismo?
Es un sistema político y económico
vigente en el mundo entero, con algunas excepciones y que tiene su origen en el
liberalismo propuesto en el siglo XIX por Adam Smith. Considera que en la
economía existen fuertes tendencias auto-reguladoras, por lo que exige la
libertad de contratación, aumentar los niveles de producción, reducir el sector
público y liberalizar los precios. Este pensamiento económico y político es
liderado por M. Friedman
De esta manera los Estados
se reforman, puesto que reducen su accionar productivo para tener que
sobrevivir de los impuestos, de las donaciones, de los créditos blandos, pero manteniendo
siempre responsabilidades específicas que cumplir en las áreas de
infraestructura básica: Educación, salud, deporte, cultura y otras.
El neoliberalismo es una política
económica que defiende el libre mercado capitalista, como la mejor forma de
hacer crecer económicamente a un país, reduciendo de esta manera cualquier
intervención estatal. Su principal característica es la ley de la oferta y la
demanda.
Los organismos que sostienen
financieramente el modelo neoliberal son:
-
Fondo Monetario
Internacional (FMI)
-
Banco Mundial (BM)
-
Banco Interamericano de
Desarrollo (BID)
-
Grupo Consultivo de París
-
Organización de las
Naciones Unidas (ONU)
-
Organización de Estados
Americanos (OEA)
-
Organización de Naciones
Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO)
-
Organización Internacional
del Trabajo (OIT)
-
Organización para la
Agricultura y Alimentación (FAO)
-
Organización Mundial de la
Salud (OMS)
3. Acontecimientos que
provocaron el fin del neoliberalismo en Bolivia
Los principales acontecimientos que provocaron la finalización
del periodo neoliberal fueron la guerra del agua y las jornadas de octubre con
la guerra del gas.
A) La Guerra del Agua
La guerra del
agua Bolivia es uno de los episodios clave en la historia de los levantamientos
populares del país.
En el año 2000, el gobierno boliviano estaba inmerso en pleno proceso de
privatización de empresas públicas. Las líneas aéreas estaban ya vendidas, al
igual que el servicio de trenes y el suministro eléctrico. Todas las
elucubraciones apuntaban al agua y al sistema sanitario como el siguiente en
caer en manos privadas. Los rumores no tardaron en llegar a Cochabamba, la
tercera ciudad del país, que temía los efectos de que el servicio de aguas
acabara en manos de un consorcio internacional.
Los temores no eran infundados: la privatización trajo consigo
incrementos de tarifas del 200%, unidos a una nueva legislación que limitaba el
control de las autoridades locales sobre los recursos. Este combustible fue más
que suficiente para encender la mecha de la guerra del agua en Bolivia. El
levantamiento popular, que duró varios meses, obligó finalmente a las
autoridades a dar marcha atrás.
La gota que colmó el vaso
Sin embargo, la guerra del agua en Bolivia que empezó el 4 de abril del 2000 no
se puede contemplar como un fenómeno aislado, sino como el resultado de una
serie de privatizaciones que habían generado un fuerte malestar entre la
población. Las subidas abusivas de las tarifas de servicios esenciales no
habían pasado desapercibidas, mientras que la privatización del agua fue el
punto culminante para encender la mecha de las movilizaciones. Los disturbios
dejaron tras de sí una víctima mortal y varios heridos, y sólo se disolvieron
cuando el gobierno boliviano accedió a dar marcha atrás en la concesión a Aguas
del Tunari.
La intensidad de las protestas se incrementó a medida que se dejaba
patente la ineficacia del gobierno de Hugo Banzer. Por su parte, las
autoridades optaron por intensificar la represión, arrestando a los líderes de
las protestas y declarando el estado de sitio en todo el país. La guerra del
agua Bolivia se convirtió en una hazaña popular que sembró el camino para la
lucha por los derechos civiles.
B) La guerra del Gas
La guerra del gas es un nombre que se dieron a
los conflictos desde septiembre a octubre del año 2003, relacionados a la
exportación de gas natural de Bolivia a Estados Unidos y México. El conflicto
principal surge por la decisión del gobierno presidido por Gonzalo Sánchez de Lozada de exportar gas
natural por Chile. Las principales demandas de la guerra del gas era a la no
exportación del gas natural hasta que existiera una política para abastecer el
mercado interno, de la misma manera por los precios bajos (considerados casi de
regalo) a los que se pretendía exportar el gas, que eran menores de un dólar el
millar de BTU. La segunda
demanda era una Asamblea Constituyente, es decir, crear un nuevo pacto social
hacia un nuevo Estado de consenso.
Antecedentes en el gobierno de Quiroga
El conflicto comenzó en el año 2002, cuando la
administración de presidente Jorge Quiroga propuso construir
un gasoducto a través del territorio boliviano y chileno, hasta el puerto de
Mejillones en Chile, la ruta más directa al océano Pacífico. Sin embargo, el antagonismo hacia Chile es muy profundo
en Bolivia debido a la pérdida de la salida al mar en la Guerra del Pacífico (1879 - 1884).
Diversos sectores bolivianos comenzaron a vociferar y hacer campaña contra la
opción del puerto chileno, exigiendo alternativas como la de un puerto peruano
por donde transportar el gas, pero con la dificultad de la mayor lejanía. Según
las estimaciones chilenas, la opción de Mejillones sería 600 millones de
dólares más baratos. En Perú se señalaba una diferencia de no más de 300
millones. Los que se inclinan a la opción peruana dicen que también
beneficiaría la economía de la región norteña de Bolivia por donde pasaría el
gasoducto.
Poco antes de las elecciones presidenciales en
julio de 2002, el gobierno de Jorge Quiroga pospuso la
ejecución del gasoducto dejándoselo a su sucesor, alegando que no quería
comprometer su posibilidad de ser elegido presidente en las hipotéticas
elecciones de 2007, teniendo en cuenta la impopularidad de exportar el gas por
el puerto chileno.
Sánchez de Lozada
Gonzalo Sánchez de Lozada, empresario
minero que ganó las elecciones presidenciales de 2002, indicó su preferencia
por la opción del puerto de Mejillones. Pero Sánchez de
Lozada también evitó adoptar una declaración oficial de construir el gasoducto.
Durante el año 2003, se reavivó un
período de crisis social y política, derivado en protestas exigiendo la
estatalización de los hidrocarburos. Las protestas fueron dirigidas por los
representantes del campesinado y minería de las diferentes regiones del país,
destacándose los dirigentes indígenas Evo Morales, (dirigente
sindical cocalero del trópico de
Cochabamba) y Felipe Quispe (dirigente
campesino del norte paceño)
.
Los planes
La Pacific LNG, la British Petroleum y Repsol YPF habían
pronosticado una inversión de tres mil millones de dólares en territorio
chileno, el precio de venta del gas era menor al dólar por millar de BTU y las
ganancias aproximadas eran de mil millones de dólares de los cuales el estado
Boliviano solo recibía del 18% es decir 180 millones de dólares por año. (En comparación
hoy el estado de Bolivia recibe cuatro mil millones de dólares por año).
Los planes, pasaban por exportar el gas por
Chile, y vender a bajo costo gas a California y a México, ante una absoluta
soberbia Gonzalo Sánchez de Lozada ratifica su decisión públicamente cuando en
cadena nacional dice “el Estado soy yo” y no pretendía ceder ante los reclamos
de la oposición política (liderada por el movimiento al socialismo).
Los peruanos también ofrecían a Ilo, y buscaban
una mejor integración pero la historia de Bolivia muestra cómo se han
despilfarrado los otros recursos naturales. Ante eso, la población también
expresó que en esta última reserva natural de gran valor, no se iba perder la
oportunidad de salir de la pobreza, especialmente reclamando por los bajos
precios de exportación
.
Plan República
"El Plan República", el cual fue
elaborado por los departamentos de Inteligencia de las tres Fuerzas Armadas con
meses de anticipación ante posibles movilizaciones sociales o de insurgencia
armada, que no era necesariamente de conocimiento de la población civil, por su
calificación de "Secreto de estado", resultaron en la salida
de los militares a las calles el día 16 de septiembre de 2003.
El 11 de septiembre de 2003, se da "alerta
roja" poniendo en ejecución el "Plan República". Las tropas
tomaron posiciones estratégicas ante los hechos que ocurrían en Warisata,
Sorata y posteriormente en El Alto y en la ciudad de La Paz.
El General Arnez, testimonia que los
regimientos: Calama, Boquerón, Vidaurre, Ranger, Aroma, Independencia, se alojaron en
el Regimiento Ingavi y en otras
dependencias militares desde el 8 al 10
de octubre, en ejecución -se entiende-, "del Plan República".
Enfatiza que recibió órdenes de custodiar
Senkata el 9 de octubre, a las 11 y que el 10 de octubre recibió órdenes de
escoltar las cisternas desde Senkata, enviando varios vehículos blindados.
Expresa que en fecha 11 de octubre arribó a El Alto y a la ciudad de La Paz el
primer convoy transportando gas licuado (GLP) para consumo de la población, más
un carro cisterna para eventualidades.
Conflicto y
muerte...Un mes antes. (“Jornadas de
Octubre”)
Un mes antes que se emita el Decreto 27209/03 el
20 de septiembre del 2003 los militares efectuaron represión en contra del
pueblo de Warisata debido a los conflictos, bloqueos y enfrentamientos causados
por los campesinos y comunarios del lugar, que dejó seis muertos, de los que
cinco eran campesinos y un soldado. Ante ese resultado, los campesinos
desafiaron al Gobierno con fusiles Mauser y carabinas en mano siendo esto el
principio de la insurrección en contra del gobierno de Gonzalo Sánchez de Lozada.
Los pobladores de la ciudad de El Alto, con la
ayuda de pobladores de las provincias paceñas de la zona andina que llegaron a
la ciudad del Alto a reclamar por gas, son los protagonistas principales del
conflicto de octubre de 2003. Este empieza más o menos en los primeros días de
octubre, especialmente cuando El Alto declara un paro cívico. El día 13 de
octubre, el gobierno decide llevar un convoy con gasolina y víveres para
algunas familias de la ciudad de La Paz. En la zona de la portada, militares
con armas de guerra y grandes ametralladoras empiezan a disparar contra un
población, armada de palos y piedras; los helicópteros empiezan a disparar
contra los techos de las casas y crecen las constantes denuncias mediáticas de
los asesores estadounidenses en Bolivia.
En el conflicto muere un niño de cinco años que
había salido al balcón de su casa y recibió un balazo, con un tiro certero de
los militares parapetados en el puente de la ceja de El Alto, y con línea
directa a la casa del niño. Mueren alrededor de 65 personas y los dirigentes de
las organizaciones y comunidades claman la renuncia de Sánchez de Lozada, ante
eso se suman otras organizaciones como la Asamblea Permanente de Derechos
Humanos, el Defensor del Pueblo, los residentes bolivianos en el exterior,
etc., que buscaban la pacificación del país. Las marchas en contra de Sánchez
de Lozada se extienden en todo el territorio nacional y la ciudad de La Paz,
también se manifiesta desde todas sus latitudes. Ante tremendo clima hostil y
ante un presidente que había optado por matar a la población hacen crecer las
presiones de renuncia, más al ver compatriotas inocentes muertos. El 17 de
octubre Gonzalo Sánchez de Lozada decide huir del país dejando su renuncia en
el congreso. Las imágenes de televisión mostraban como asumía el presidente
Carlos Mesa mientras Sánchez de Lozada abandonaba el país.
Dentro de lo sucedido, la característica
principal fue el enfrentamiento entre las fuerzas armadas y los denominados
"movimientos sociales" en un estado de anarquía. En El Alto, la Federación
de Juntas Vecinales, FEJUVE encabezaba la resistencia, y la paz se logra
después de la renuncia de Sánchez de Lozada.
Cabe destacar que en el afán por mantener la paz
y estabilidad, el presidente Carlos Mesa emite el Decreto Supremo N° 27237 que
otorga amnistía a todos los actores de octubre de 2003 (liberando así a los
causantes de la crisis, entre ellos Evo Morales, de enfrentar juicio). El
Decreto es luego enmendado para especificar que la amnistía no se aplica a los
ex miembros del Gobierno, sino sólo a los movimientos.
El 18 de julio del
2004 se dio el primer referéndum sobre los hidrocarburos en Bolivia; el proceso
pre-referéndum puso en manifiesto problemas nacionales que amenazaban la
estabilidad social.
El sábado 18 de julio del 2004, el 60,06% de los bolivianos
hábiles para sufragar participaron en el referéndum. Los resultados a las cinco preguntas del referéndum
que hacían referencia a
la abrogación de la Ley de Hidrocarburos No. 1689 promulgada por el Presidente
Gonzalo Sánchez de Lozada; la
recuperación de todos los hidrocarburos en boca de pozo para el Estado
boliviano; la refundación de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos en la
que se proponía una participación activa
del Estado; la política de utilizar el gas como recurso estratégico para
recuperar una salida útil y soberana al océano Pacífico y finalmente la exportación del gas en el marco de una
política nacional.
Los resultados a nivel
nacional dieron como la opción ganadora
al “SI” a estas cinco preguntas con más
del 50 y 60 %.
Estatalización de
la industria gasífera
En el año 2005, Evo Morales gana las elecciones
nacionales con un histórico 54%, (por primera vez un candidato en Bolivia
obtiene la mayoría de los votos). Esto significaba que no eran necesarias las
alianzas post-electorales. Dentro de las principales promesas del actual
presidente estaban la estatalización de los hidrocarburos y la Asamblea
Constituyente. El primero de mayo del año 2006 después de negociaciones con las
Empresas Transnacionales (quienes nunca habían ratificado sus contratos con el
parlamento nacional) se firman nuevos contratos. A partir de la estatalización
se incrementan los ingresos por la explotación del gas; primeramente por la Ley
aprobada después del referéndum del gas que establecía que un 50% debía pagarse
en regalías para el Estado y un 18% por ciento en impuestos. El Estado pasa a
ganar del 51% aprobado en el Referendo de 2004 en el gobierno de Carlos Mesa al
82% del negocio del gas. Cabe mencionar que el gobierno cobró el 82% a los
megacampos entre mayo y octubre de 2006, es decir solo durante seis meses. A
fines de octubre se firmaron los “nuevos” contratos” que mantuvieron el tiempo
original de concesión de los campos, las mismas parcelas, etc. A partir de
entonces el porcentaje básico es de 50% de los impuestos aprobados por el
pueblo en el Referendo de 2004, sin embargo de acuerdo a cada campo y en
función de cálculos específicos, podemos decir que los megacampos dejaban algo
más del 60%, pero ni en sueños el 82%.
Finalmente el día 1 de mayo de 2006, firmó un
decreto que indicaba que todas las reservas del gas debían ser estatalizadas.
El aviso fue realizado para coincidir con el día del trabajo, el 1 de mayo.
Ordenando a los militares y a los ingenieros de YPFB que, durante la firma,
ocuparan y aseguraran las instalaciones gasíferas. Morales dio a las compañías
extranjeras un plazo de seis meses como “período de transición” para renegociar
los contratos, o si no serían expulsadas del país. Sin embargo, el presidente
Morales indicó que la estatalización no tomaría la forma de expropiaciones o de
incautaciones. El vicepresidente Álvaro García Linera dijo en la plaza
principal de La Paz, que las ganancias por el gas del gobierno llegarían hasta
los $780 millones el año siguiente, creciendo casi seis veces si se las compara
con el año 2002, esto debido principalmente al enorme incremento del precio de
los hidrocarburos.
17 de Octubre “Día de la Dignidad Nacional”: (Bolivia acabó con el modelo neoliberal el 17 de octubre de 2003)
El 17 de octubre del 2013 el presidente Evo Morales dictó un decreto
supremo instituyendo esta fecha como el “Día de la Dignidad Nacional”, al respecto hacía las siguientes
apreciaciones recogido por la prensa nacional e internacional:
"Hoy día
estamos promulgando una ley que declara el 17 de octubre como el Día de la
Dignidad Nacional. Ese 17 de octubre de 2003 acabamos con un modelo neoliberal
que estaba regalando la Patria, rifando la Patria", declaró Morales
desde la ciudad de El Alto ubicada en el departamento de La Paz. “… Este 17 de octubre es un día importante
para recordar como luchamos, nos organizamos y concientizamos para entender lo
que estaba pasando en Bolivia (...) Teníamos que recuperar la Patria, nuestros
recursos naturales y dignificarlos", expresó Evo Morales al cumplirse
10 años de la guerra del gas.
En el marco del Día
Nacional de la Dignidad, el presidente de Bolivia Evo Morales, aseguró que el
país no sólo ha recuperado la nacionalización del gas, sino también la
nacionalización del litio y del agua, "porque la empresa del Estado
debe estar al servicio del pueblo", con esto, dijo, "hemos
nacionalizado y refundado Bolivia", sentenció.
EL 7 de abril, fue un Viernes, primer
Viernes de Abril del 2000, un día de mucha lucha, detenidos por la policía,
engañados por el gobierno que dijo que se cambiaba la Ley y se iba Aguas del Tunari.
Al final, al anochecer de ese día, allanaron la casa de mis padres, dispararon
cuatro veces para asesinarme, yo no estaba ahí, mis padres pusieron el pecho a
la prepotencia y a la violencia. El 8 y 9 de abril…de aquel 2000, se
declaró el estado de Sitio y como jamás había pasado, la gente no se fue a sus
casa, salió con más fuerza…los militares y policías tuvieron que irse a sus
cuarteles y para salir debían pedir permiso a la gente en las calles, algunos
prestaron sus ropas de “civil” a los soldados…Fueron tomados presos y
confinados varios compañeros y compañeras, unos “con razón”, otras personas
fueron infiltradas. Asesinaron a Víctor Hugo Daza, un joven que pasaba
casualmente por la calle Brasil, asesinaron a cuatro indígenas aymaras en
Omasuyos, a 400 Km. de distancia, también peleaban por las aguas y sus
demandas.
EL 9 y 10 de abril…las calles llenas
de gente, de alegría, de fortaleza, de vigor, de ánimo….el gobierno no tuvo
otro remedio que “buscarnos” para llegar a “acuerdos”, no había tales la
decisión popular estaba tomada: se iban la Bechtel, Edison y Avengoa y se
cambiaba la ley, en base a la propuesta de los hermanos Regantes, era el 12 de
abril del 2000.(Miembro de la Coordinadora del Agua)
http://www.constituyente.bo/actualidad/la-guerra-del-agua-de-cochabamba/
http://es.wikipedia.org/wiki/Guerra_del_Gas_(Bolivia)